La semana pasada decidí dejar atrás todo aquello que me agobiaba, era tanto lo que me perjudicaba que siempre tenía pesadillas, estaba todo el rato inquieta, tenía que ser perfecta, ser comprensiva, dejar un lado mis sentimientos,... Era demasiado para mi, siempre estaba llorando, sintiéndome sola, echándome la culpa de absolutamente TODO. Al final cogí todos mis diarios, que se dicen poco, los rompí y los tiré a la papelera de reciclaje ( lo elegí tanto para el medio ambiente como símbolo de resurgimiento ya que esas palabras en esas hojas podrán convertirse en algo nuevo, en algo distinto) Mucha gente pensará que es una pena tirar todo ello a la basura, pero no lo veo así. Esos diarios estaban plasmado sentimientos de impotencia, de querer tan solo desaparecer, cosas horribles que nadie debería pensar nunca. Ver que estas al borde de un precipicio y sentir que personas a las que apreciabas en vez de ayudarte a superar tus miedos, te critican y te juzgan, empujándote a saltar. ...