La semana pasada decidí dejar atrás todo aquello que me agobiaba, era tanto lo que me perjudicaba que siempre tenía pesadillas, estaba todo el rato inquieta, tenía que ser perfecta, ser comprensiva, dejar un lado mis sentimientos,... Era demasiado para mi, siempre estaba llorando, sintiéndome sola, echándome la culpa de absolutamente TODO. Al final cogí todos mis diarios, que se dicen poco, los rompí y los tiré a la papelera de reciclaje ( lo elegí tanto para el medio ambiente como símbolo de resurgimiento ya que esas palabras en esas hojas podrán convertirse en algo nuevo, en algo distinto)
Mucha gente pensará que es una pena tirar todo ello a la basura, pero no lo veo así. Esos diarios estaban plasmado sentimientos de impotencia, de querer tan solo desaparecer, cosas horribles que nadie debería pensar nunca. Ver que estas al borde de un precipicio y sentir que personas a las que apreciabas en vez de ayudarte a superar tus miedos, te critican y te juzgan, empujándote a saltar.
Cuando un amigo te dice que esta mal, que ha reunido el valor para hablar con alguien y tú tan solo dices que son tonterías, que eres una cuentista, que solo quieres atención, cuando simplemente la ignoras y cambias de tema. ¿No sabes el daño que le estas haciendo? En vez de que esas persona cambie y superé todo lo que le dificulta, que se enfrente a sus demonios; lo que haces es que en vez de hablar, se calle por miedo a ser juzgada, por entender que todo lo que piensa esta mal, que es una tontería. ¿una tontería? ¿una bobada?
Después de mucho llorar y de sufrir, de mucho odiarme a mi misma, de odiar mis gustos, mis aficiones, mis sueños. Pensar que no valía nada, de pensar que lo único bueno que ponía hacer era coger pastillas y tomármelas y rezar con no despertar jamás. Sin embargo cuando toque fondo, conocí a gente nueva, vale que esa a través de Internet, pero me sentía segura hablando con ellos, viendo que no estaba sola, había gente que pensaba y se sentía como yo.
Tomé el valor y decidí dejar ir a todo aquello que me hacía daño y reuní todo aquello que me hacía sentir bien. Eso significaba que perdería amigos, lo sabía, mas hoy mi corazón sé siente aliviado, porque ahora en mi reducido grupo de amigos si alguien se cae, lo ayudamos a levantarse, a veces podemos ser bruscas, pero siempre te escucharan, siempre te apoyaran, aunque lo que planees sea una locura.
Yo creo que los amigos son aquellos que te dan un toque de realidad cuando los necesitas, pero nunca menospreciaran tus sentimientos o pensamientos. Todos somos distintos y eso esta bien, no obstante nunca debemos ponernos por encima de nadie.
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